¿Half-life: semivida o vida media?

El objeto de este artículo del equipo de investigación de ARGOS Pharma es recomendar una traducción pertinente al español del término inglés half-life, que es un parámetro farmacocinético fundamental.  En particular, nos interesaremos en las dos traducciones más frecuentes según Google, a saber “semivida” y “vida media”.

 

Origen del concepto de half-life

En el sector farmacéutico, y en particular en el ramo de la farmacocinética, half-life es un parámetro muy común que mide una característica fundamental de los fármacos: su velocidad de eliminación del organismo.

Este término se deriva de la industria nuclear, donde describe el tiempo que tarda la cantidad de núcleos radiactivos para disminuir a la mitad de la cantidad inicial. El término correspondiente en español es “semivida”, o“periodo de semidesintegración”. Por ejemplo, si hay 10 000 millones de núcleos radiactivos en una muestra y la semivida es de 10 años, entonces quedarán 5000 millones de átomos radiactivos después de 10 años, 2500 millones después de 20 años, etc.

Figura 1:  El concepto de semivida en la industria nuclear

Resulta necesario recurrir a este concepto porque es imposible determinar con exactitud cuándo acabará un proceso de disminución exponencial por su carácter asintótico.

En la industria nuclear también se emplea el concepto de average life, o vida media en español, que representa el promedio de vida de un núcleo. Por consiguiente, la “semivida” y la “vida media” son dos parámetros claramente distintos.

Relación matemática entre la vida media y la semivida

(párrafo reservado a los especialistas ☺)

La vida media (t) es igual a la inversa de la constante de desintegración (l).
Por lo tanto, t es igual al tiempo necesario para que el número de átomos se reduzca en un factor e  y se relaciona con la semivida según la siguiente fórmula:
t ½ = t . ln2

Esta fórmula muestra perfectamente que la “semivida” (t ½) no es igual a la “vida media” (t).

Aplicación del concepto a la farmacocinética

De la misma manera, es imposible definir el momento exacto en que un principio activo desaparece por completo de la sangre; a lo sumo se puede determinar el momento en que deja de detectarse, es decir, el momento en que su concentración pasa por debajo del límite de detección.

Desde el momento en que el fármaco alcanza su concentración máxima en la sangre, se supone que sigue una curva de disminución asintótica, al igual que los núcleos radiactivos.  Por lo tanto, se ha introducido, por analogía, el concepto de “semivida” para medir la velocidad de eliminación de un principio activo del organismo.
Ejemplo:
Supongamos que la concentración máxima de un principio activo (inyectable) en la sangre sea de 1500 ng/ml y que la concentración sanguínea siga el modelo de eliminación definido por la curva de la Figura 2 con una semivida de 3 horas. Después de la inyección, la concentración sanguínea aumenta rápidamente hasta alcanzar el valor máximo de 1500 ng/ml (denominado Cmax) después de un determinado periodo (denominado Tmax). Tres horas después, la concentración del fármaco en la sangre será de 750 ng/ml y 6 horas después será de 325 ng/ml, hasta que pase por debajo del límite de cuantificación del ensayo utilizado y, finalmente, por debajo del límite de detección.

Figura 2:  El concepto de “semivida” en farmacocinética

 

¿Cómo traducir half-life al español?

Queda claro pues que half-life es el “tiempo necesario para que la concentración del principio activo disminuya a la mitad del valor inicial”. Por consiguiente, la traducción debe mantener el sentido original de “mitad”. De ahí la traducción correcta: “semivida”.

No obstante, para traducir half-life al español, sobre todo en algunos países de América Latina, resulta muy frecuente el uso del término “vida media”, que en inglés significa average life. Como hemos visto arriba, el término vida media no sólo es incorrecto, sino que representa otro parámetro distinto (véase el párrafo “Relación matemática entre la semivida y la vida media). Esta traducción errónea ha llegado hasta documentos oficiales. En el glosario farmacéutico oficial de Cuba, vida media de eliminación se define de la siguiente manera: parámetro farmacocinético que representa el tiempo que tarda la concentración de un fármaco en disminuir a la mitad de su valor inicial. ¡No cabe duda de que el parámetro así definido es la semivida y no la vida media!

¿Cómo explicar este error de traducción?

Nuestro equipo de investigación propone un conjunto de factores para explicar este error de traducción, y sobre todo, la persistencia del mismo. Básicamente, 4 factores contribuyen al problema:

  1. Polisemia del adjetivo “medio(a)” en español. De hecho, también puede significar “mitad” cuando precede al nombre (p.ej. medio kilo de manzanas). Sin embargo, en la expresión vida media, media representa el promedio.
  2. Coexistencia de los conceptos de “semivida” y “vida media” en la industria nuclear, con dos sentidos diferentes. Esta coexistencia contribuye a la confusión.
  3. Los países hispanohablantes no figuran entre los líderes mundiales de la industria nuclear, por lo que el vocabulario correspondiente no forma parte de la cultura científica básica en español.
  4. Propagación del error en Internet, a través de foros como Wordreference que, en lugar de resolver la duda, contribuyen a mantener la confusión (véase la Figura 3).

Figura 3:  Ejemplo de confusión mantenida por un foro de traducción

Una consecuencia divertida: la traducción de average half-life

El error de traducción descrito anteriormente conduce muchos traductores a recurrir a “contorsiones”, a veces muy vistosas, para salirse del problema de la traducción de average half-life. De hecho, la semivida es un parámetro que caracteriza a cada fármaco pero, en realidad, también depende del sujeto a quien se administra. Por ejemplo, el fármaco se administra a un grupo de 10 voluntarios, luego se toman muestras de sangre periódicamente para medir las concentraciones del fármaco y se determina la semivida en cada sujeto, Por último, para definir la semivida intrínseca del fármaco, se calcula la media de los 10 valores obtenidos. De ahí el concepto de average half-life

Si se comete el error de traducir half-life por “vida media”,  se obtienen las siguientes traducciones, a veces divertidas, pero siempre erróneas:
vida media media
media vida media
promedio de la vida media
media de vidas medias
promedio de vidas medias, etc.

Conclusión

A pesar de todo lo expuesto arriba, ¿es aceptable seguir traduciendo half-life por “vida media”?
En nuestra opinión, la respuesta es inequívoca y contundente: NO.

Todos los traductores deberían abandonar el término “vida media” para traducir half-life y adoptar la palabra correcta “semivida”. No se trata de dos sinónimos, ni es cuestión de “estilo” o de “matiz”. La exactitud científica OBLIGA a utilizar el término semivida.